Un camión eléctrico de 40 toneladas gana terreno en rutas restringidas al diésel
Un camión eléctrico de gran porte comenzó a operar de forma regular en uno de los corredores logísticos más exigentes de Europa, demostrando que la electrificación del transporte pesado no solo responde a criterios ambientales, sino también operativos.
La unidad, incorporada por la compañía DSV, cubre cada noche un trayecto de aproximadamente 490 kilómetros entre Neufahrn y Sterzing, atravesando el corredor alpino que conecta el norte y el sur del continente.
El recorrido incluye el paso por la autopista A12 del Tirol, un tramo donde rigen fuertes limitaciones para el transporte pesado durante la noche. En esa vía, los camiones diésel de más de 7,5 toneladas tienen prohibida la circulación en amplios horarios nocturnos.
Sin embargo, los vehículos 100% eléctricos quedan exceptuados de estas restricciones, lo que permite mantener la continuidad operativa sin interrupciones. En la práctica, esto elimina tiempos muertos y mejora la eficiencia logística en una de las rutas más transitadas de Europa.
El camión logra completar el trayecto sin necesidad de recargas intermedias gracias a su sistema de baterías, mientras que la topografía del paso del Brennero juega a favor: en los descensos, el vehículo recupera energía mediante frenado regenerativo.
Con una capacidad de carga cercana a las 22 toneladas y una potencia continua de 400 kW, el desempeño permite sostener operaciones de larga distancia sin comprometer tiempos de entrega ni seguridad.
Uno de los aspectos más destacados del sistema es su esquema de recarga. En su base operativa, el camión se abastece a través de un punto de carga de alta potencia conectado a una planta fotovoltaica instalada en el techo del centro logístico.
La energía generada durante el día se almacena en baterías, lo que reduce costos operativos y minimiza la huella ambiental. Además, la operación nocturna contribuye a disminuir la contaminación sonora, favoreciendo la convivencia con comunidades cercanas y el entorno natural.
El proyecto comenzó como una prueba durante 2025, cuando la empresa evaluó su desempeño en rutas nocturnas de carga fraccionada. Tras validar los resultados, el camión fue incorporado de manera permanente al servicio diario.
Aunque en Europa los camiones eléctricos todavía representan una porción menor del parque —alrededor del 4,2% de las matriculaciones de vehículos pesados—, este tipo de experiencias muestra que su adopción no solo responde a exigencias ambientales, sino que también aporta ventajas concretas en términos de eficiencia y flexibilidad operativa.







