Volvo Trucks anunció una inversión multimillonaria destinada al desarrollo e introducción de nuevas tecnologías de propulsión que abarca una plataforma de motores de combustión de bajo consumo apta para combustibles renovables e hidrógeno, así como una línea renovada de vehículos eléctricos con autonomías de hasta 700 kilómetros. La iniciativa apunta a responder a las distintas realidades operativas e infraestructuras regionales para alcanzar la meta de cero emisiones netas en 2040.
Sobre el anuncio, Roger Alm, presidente de Volvo Trucks, afirmó que este lanzamiento resulta clave para acelerar la descarbonización, ofreciendo a las empresas de transporte alternativas eficientes según cada mercado. El ejecutivo sostuvo que si bien los modelos eléctricos de segunda generación pueden sustituir a las unidades diésel en la mayoría de las aplicaciones, los motores térmicos siguen siendo necesarios en ciertos segmentos y regiones. Alm agregó que contar con una plataforma de motores unificada aportará sinergias y mayores volúmenes de producción a nivel global.
Electromovilidad de rango extendido Pionera en el segmento de pesados eléctricos desde 2019, la compañía expandió su oferta con una variante capaz de alcanzar hasta 700 kilómetros de autonomía con una sola carga. Con una gama compuesta por 8 modelos 100% eléctricos y más de 6.000 unidades comercializadas en más de 50 países, la marca busca facilitar la transición energética en un abanico más amplio de operaciones logísticas.
Nueva plataforma de motores térmicos La firma presentó una arquitectura de 13 litros desarrollada para funcionar con versiones diésel y a gas. Ambos propulsores fueron diseñados desde su origen para utilizar combustibles renovables como biodiésel y biogás. Como parte del desarrollo con energías alternativas, Volvo ya realiza pruebas en ruta con motores de combustión alimentados por hidrógeno verde, cuyo lanzamiento comercial está programado antes de 2030.
Estrategia tecnológica y producción El plan de la automotriz para lograr la neutralidad de emisiones en 2040 se fundamenta en tres pilares: vehículos eléctricos a batería, tecnología de pila de combustible de hidrógeno y motores de combustión aptos para insumos renovables (biodiésel, HVO, biogás e hidrógeno verde).
La producción de los nuevos camiones eléctricos se concentrará en las plantas de Gotemburgo (Suecia) y Gante (Bélgica), con entregas escalonadas a partir de 2026. En tanto, los nuevos motores de combustión se fabricarán en Skövde (Suecia) y su comercialización global comenzará durante el tercer trimestre de 2026.








