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Visita a la fábrica de Semirremolques Vulcano S.A.: una empresa familiar que lleva la innovación en su ADN y que abrió sus puertas para compartir el desarrollo industrial actual, la historia que los llevó a encontrarse dentro de los líderes del sector y cómo miran estratégicamente al futuro.

El presidente entrante de la Cámara Argentina de Fabricantes de Acoplados y Semirremolques, Carlos Moriconi, abrió las puertas de su fábrica para que conozcamos un poco más sobre su historia, presente y futuro. Se trata de Semirremolques Vulcano S.A., una empresa familiar de primera línea, con una porosidad para la innovación que sorprende a ojos vista y que se posiciona con firmeza dentro del grupo de líderes del sector. La fábrica se encuentra en Las Rosas, Provincia de Santa Fe (tiene actualmente cerca de 14.000 habitantes), y forma parte del entramado de las familias que la integran. Al atravesar la Avenida Dickinson ya se percibe que muchos tienen algún familiar, amigo o conocido que trabaja en la fábrica y que ésta forma parte del pueblo, del paisaje y del futuro que se forja a medida que la empresa crece.En esta nota, conoceremos más sobre las características de la fábrica, perspectivas hacia el futuro y sobre las oportunidades, aciertos y vicisitudes que la han puesto en el lugar que está.

Carlos relata que su padre fundó la compañía como una empresa dedicada al transporte y que a mitad de la década del ‘80 un giro llevó a que cambie de actividad. En ese momento, comenzaron a ofrecer un servicio para otras empresas en corte y plegado, estrechando vínculos con distintos actores que los llevaron a realizar su primer prototipo de remolque antes de que terminara la década. Al comenzar el año ‘90, la decisión de avanzar en esta línea, estaba tomada.

La impronta familiar es la levadura que hizo crecer la empresa, aquel germen innovativo indómito sale a flote en la familia Moriconi de forma natural, como un reflejo arcaico. Los cuatro hermanos, profesionales y especializados en distintas áreas, son los que aprovechan cada jornada para llevar la empresa hacia los primeros puestos a nivel nacional, arrostrando el desafío que presenta la competencia en el mercado local y regional.

 Se destaca la capacidad de crear nichos sin caer en una feroz competencia por lo “ya hecho”, involucrándose en la fábrica con la mirada, aguzada y creativa, puesta en proveer soluciones a sus clientes. De esa mirada brota la novedad: han sido pioneros en desarrollar el carretón para transporte de cosechadoras y la tolva para transporte de granos (desde el año ‘96). Compitiendo lo justo y necesario y creando espacios propios, se han consolidado como fabricantes de remolques.

Impacta la planta y el equipamiento, el recorrerla es una experiencia en sí misma. Actualmente desarrollan sus actividades en 22.000 m2 de espacio productivo, los cuales están divididos en dos grandes sectores: una planta dedicada a corte y plegado y fabricación de equipos especiales (aprox. 7.500 m2) y una nueva planta (aprox. 16.500 m2) donde se focaliza el producto seriado, equipos de producción continua dentro de los mismos modelos. Tecnológicamente posee equipos de avanzada, de primera línea a nivel internacional y se encuentran certificados en ISO 9002 por IRAM, desde el año ‘98. Los más de 160 trabajadores que componen el plantel promedio de Vulcano están comprometidos en el desarrollo de productos de alta calidad y a la altura de los desafíos actuales.

Según comenta Carlos Moriconi, dentro de las grandes novedades que tienen para ofrecer al mercado, se eleva una línea de transporte de granos, que se corresponden al aggionamiento que se ha realizado a partir del decreto 32 (recordamos que es a través del cual, que se promueve la posibilidad de escalar vehículos). Los destacados son: equipo para transporte de 52 tn. bruto total, Bitren de 60 tn. de libre circulación para granos y Bitren de 75 tn. por corredor habilitado. Fieles a sus principios como iniciadores del proyecto bitren en Argentina, se fueron orientando a desarrollar mercado en carga general para distintas actividades que les permitan circular por corredores habilitados. 

Como base, poseen la línea de equipos especiales: carretón para transporte de cosechadoras y maquinaria agrícola con cargas normales de 30 toneladas. A partir de allí, desarrollan equipos petroleros y eólicos para minerías, donde superan las 100/120 tns. y son de aplicación para distintos tipos de actividades. 

Actualmente se encuentran consolidándose a través del decreto 32 ya mencionado, donde han tenido que modelizar más de 15 vehículos nuevos, donde la carga de ingeniería y de proyecto ha sido colosal. De esta manera, buscan mejorar aquello que ya poseen, incrementando la eficiencia de sus equipos y puliendo las pocas asperezas que sus productos aún puedan tener. El producto más destacado, el corazón de Vulcano, es la tolva de granos de descarga por gravedad, la cual ha sido uno de los principales promotores de la empresa

A nivel de integración local, cerca del 95% de los insumos que utilizan para la producción son de origen nacional. El 5% restante corresponde a componentes que se traen de afuera, al mínimo posible: electrónica, EBS y ABS para la línea de bitrenes (puntualmente y de Brasil). Es decir, empresa nacional, apuesta nacional: hecho con componentes argentinos en una fábrica argentina. Ineludiblemente, las importaciones corresponden a componentes vitales que no se producen en el país. Aunque en pequeña medida, no quedan exentos de las dificultades que hoy existen y el riesgo de quebrar stock por las vicisitudes y complicaciones que devienen del giro de divisas y trabas para la importación (un ejemplo son los motores de explosión con arranque eléctrico, que utilizan para equipos especiales, eólicos o viales pesados, y se encuentran en falta). Al mismo tiempo, se posicionan como exportadores para el mercado regional, realizando operaciones con Uruguay, Paraguay, Brasil y Chile.

Carlos, con una mirada esperanzadora y defendiendo la mano de obra nacional, hace su apuesta en formar personas para que crezcan junto a su fábrica, incluso en la formación de carrera hacia mandos medios. En el mercado laboral, la falta de oficio y la escasez de formación técnica parecen no desanimarlo, sino todo lo contrario: imagina centros de formación de oficios y capacitaciones con las más altas tecnologías no solo para Vulcano, sino para todo el sector. En la misma línea, da alas a sus clientes a que no se le tema a la tecnología y a la innovación, viendo que el camino hacia el mañana se adoquina a través de la incorporación de nuevas tecnologías tanto para la seguridad pasiva como activa. Un transporte más eficiente, arguye, será el que pueda demandar cada vez más corredores habilitados y tenga como carta garante su propia innovación y estándares de seguridad.

Al cierre de la visita, en entrevista exclusiva con El Remolque, emitió un cálido mensaje a sus colegas: anima a acompañar el desarrollo de la actividad; ser innovadores y, al mismo tiempo, trabajar en la tecnología y la eficiencia en el remolque. Innovación y tecnología, palabras que promueve como mantras. A su vez, sugiere que uno de los caminos para defendernos ante la competencia internacional feroz es abandonar la obsolescencia en procesos productivos y renovarse con calidad y prestaciones. Lo que en palabras resulta imposible de imaginar, se vislumbra al caminar por su fábrica: sí es posible, aquí y ahora.

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