El Gas Natural Licuado: camino para lograr una ventaja geológica
Un estudio reciente de Aggreko, basado en la opinión de más de 300 especialistas, analizó la situación del petróleo y el gas en América Latina y reveló una paradoja para Argentina: pese al peso estratégico del gas de Vaca Muerta para el abastecimiento interno, su escala aún es insuficiente para influir con fuerza en las exportaciones y en la transición energética global.
Aunque el 91% de los encuestados cree posible una industria más sostenible, solo el 53% cuenta con iniciativas concretas. Los frenos centrales siguen siendo estructurales: altos costos de capital, falta de incentivos estables e infraestructura insuficiente. A esto se suma la vulnerabilidad del suministro eléctrico en las operaciones, que eleva costos y obliga a fortalecer la resiliencia energética.

El GNL se perfila como la vía para transformar la ventaja geológica en un activo exportador. Hubo avances regulatorios, pero el informe advierte que se necesitan reglas estables por 20 o 30 años para atraer inversiones. YPF, Shell y Eni ya ajustaron sus planes para acelerar un proyecto basado en infraestructura compartida, reducción de costos y desarrollo modular, que incluye dos unidades flotantes de 6 Mt/año cada una y la construcción de dos buques de GNL junto a Wison.
El estudio también señala oportunidades de menor escala: en regiones fuera del sistema interconectado, la generación local con gas natural comprimido puede reducir costos hasta 40% frente a esquemas térmicos tradicionales, al tiempo que recorta emisiones.








